Cristo Te ama =4 Minutos

Oración del Diezmo

Recibe Señor, mi ofrenda. No es una limosna, porque no eres mendigo. No es un aporte, porque no lo necesitas. No es el resto que me sobra que te ofrezco.

Este monto representa, Señor, mi reconocimiento, mi amor.
Pues si lo tengo es porque tú me lo diste. Amén

Reflexiones

Reflexiones

Tuesday, October 27, 2015

UNA LÁGRIMA




Una lágrima es eso que humedece los ojos del mundo, y que el mundo se empeña en ocultar. Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo, por demostrar fortaleza
y queda en la garganta, apretada en el corazón comprimiéndolo todo.

Es tan profunda que no sabemos con certeza de dónde nace, ni si podrá morir alguna vez. A veces una lágrima cicatriza una herida,
lava una pena y ablanda el corazón Una lágrima es un recuerdo, una angustia,
una desesperación, un interrogante. Una lágrima puede ser a veces el comienzo del perdón, la primera luz de la rectificación, que hace estrechar
una mano. Una lágrima puede ser rebeldía o arrepentimiento.
Odio.
Amor, luz o sombra. Una lágrima puede ser el sueño desvanecido,
que rozó nuestros párpados o el amor perdido que aun está dulce, húmedo. Una lágrima es a veces la gota mágica que hace
cambiar por dentro, cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda. Cuando la derramamos en el corazón querido,
o en la intimidad de la amistad la lágrima une, estrecha, funde.

La lágrima transforma, enseña, disuelve los rencores,
las espinas, las malas yerbas que van creciendo e impidiendo acercarse, abrazarse, comprenderse.
La lágrima descubre, el que ignora los motivos por los que las derraman, no te conoce
..!! Dichosos los que saben llorar!!!



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  • Saturday, October 24, 2015

    LA SOLEDAD DE
    UN ANCIANO

    Sentado en una banqueta, con los pies descalzos sobre
    las baldosas rotas de la vereda, su gorra marrón ya 
    gastada, su bigote blanco y sus arrugadas manos 
    osteniendo un bastón viejo de madera, cuyo mango 
    estaba envuelto con un trapo blanco lleno de las marcas 
    propias del uso de años; sus pantalones, 
    que arremangados dejaban libres sus pantorrillas, 
    y una camisa blanca con flecos del tiempo, 
    mal abotonada, y un chaleco de lana, tejido 
    seguramente a mano; miraba la nada, desde la
    precisa y envidiable perspectiva que da la experiencia.
    El viejo lloró, y en su única lágrima expresó tanto, que me fue muy difícil acercarme, preguntarle, o siquiera consolarlo.
    Por enfrente de su casa pasé mirándolo y al cambiar su mirada
    fijándola en mí, le sonreí y lo saludé con un gesto, aunque no crucé la calle, es que no me animé, pues no lo conocía y si bien entendí, que en la mirada de aquella lágrima demostraba una gran necesidad, seguí mi camino, sin lograr convencerme que hacía lo correcto.
    En mi camino guardé esa imagen fundida en mis recuerdos; su mirada que encontró la mía en el infinito de la nada, ese lugar donde no se encuentran mas que decepciones, ya que inmediata e imperdonablemente le había negado aquellas imperiosas respuestas.
    Traté de olvidarme. Caminé rápido, como escapándome. Compré un libro y ni bien llegué a mi casa comencé a leerlo, esperando que el tiempo borrara esa presencia.... pero esa lágrima no se borraba... "Los viejos no lloran así por nada", me dije.
    Esa noche me costó dormir, pues la conciencia no entiende de
    horarios, y decidí que a la mañana del día siguiente volvería a la casa, y conversaría con él, tal como entendí me lo había pedido; y luego de vencer mi pena, logré dormirme.
    Muy temprano desperté aquel día y como si fuera hoy, recuerdo,  preparé un termo con café, compré panecillos y muy deprisa fui a la casa, convencido que tendríamos mucho para conversar.

    Golpeé la puerta, y una voz muy rasposa me indicaba que en segundos sería atendido.
    Luego de abrir, con el necesario esfuerzo para que las rechinantes
    bisagras cedieran. Salió otro hombre.


    - ¿Qué desea? - Preguntó, mirándome con un gesto adusto.


    - Busco al anciano que vive en esta casa. - Contesté.


    - Mi padre murió ayer por la tarde - Dijo entre lágrimas.


    - ¡Murió!- Dije decepcionado.


    Las piernas se me aflojaron, la mente se me nubló y los ojos se me humedecieron.
    - ¿Usted quien es? - Volvió a preguntar.
    - En realidad nadie - Contesté, y agregué - Ayer pasé por la puerta de su casa, y estaba su padre sentado, vi que lloraba y a pesar de que lo saludé no me detuve a preguntarle que le sucedía pero hoy volví para hablar con él, aunque veo que es tarde.
    - Usted es la persona de quien hablaba en su diario. - Dijo.
    Extrañado por lo que me decía, lo miré pidiéndole me explicara.
    - Por favor, Pase - Me dijo aún sin contestarme.
    Luego de servir un poco de café, me llevó hasta donde estaba su diario, y en la ultima hoja, solo rezaba: "hoy me regalaron una sonrisa plena, y un saludo amable... hoy es un día bello".
    Tuve que sentarme, fue difícil de digerir aquello. 
    Me dolió el alma de solo pensar lo importante que hubiera sido para ese hombre que yo cruzara aquella calle. 
    Me levanté lentamente y al mirar al hombre, le dije:
    - Si hubiera cruzado de vereda y hubiera conversado unos instantes con su padre...
     Pero me interrumpió y con los ojos humedecidos de llanto dijo:
    - Si yo hubiera venido a visitarlo al menos una vez este último año, quizás su saludo y su sonrisa no hubieran significado tanto. (Tomemos un momento para decirles a los que amamos lo mucho que ellos significan en nuestra vida y como apreciamos que ellos sean parte de ella.... Yo ya lo hice. ?Y tu, que esperas?) Con todo el amor, cariño, respeto y admiración por cada uno porque de una manera u otra han hecho un diferencia en mi vida.


    Father Tomas Del Valle-Reyes
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    Monday, October 5, 2015

    Espíritu Santo no me abandones

    Cuando el olvido y la indiferencia nos alejan del hermano:
    ¡Ven Espíritu de Amor, Bondad y Ternura!

    Cuando la incomprensión nos aísla:
    ¡Ven Espíritu de Sabiduría y Unión!

    Cuando la mentira nos envuelve:
    ¡Ven Espíritu de Verdad!

    Cuando las tinieblas nos encubren y envuelven la realidad:
    ¡Ven Espíritu de claridad y transparencia!

    Cuando el egoísmo nos puede:
    ¡Ven Espíritu de Jesús, ayúdanos a ser para los demás!

    Cuando la pereza nos paraliza:
    ¡Ven y sacúdenos Espíritu de servicio!

    Cuando la incredulidad nos ciega:
    ¡Ven Espíritu Santo y danos sabiduría!

    Cuando el desánimo nos domina:
    ¡Ven con tu Esperanza, Espíritu Santo!

    Cuando la debilidad nos puede:
    ¡Ven Espíritu de Fortaleza!

    Cuando la mediocridad es nuestro pan de cada día:
    ¡Ven Espíritu de Jesús y empújanos a una Entrega Total!

    Cuando la tristeza nos amenaza:
    ¡Ven Espíritu de Alegría y fiesta cristiana!

    Cuando la exigencia del Reino nos llama:
    ¡Ven Espíritu Santo y camina con nosostros!

    Fr. Tomas Del Valle-Reyes
    Descubriendo el Siglo 21/Discovering 21 Century
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