Cristo Te ama =4 Minutos

Oración del Diezmo

Recibe Señor, mi ofrenda. No es una limosna, porque no eres mendigo. No es un aporte, porque no lo necesitas. No es el resto que me sobra que te ofrezco.

Este monto representa, Señor, mi reconocimiento, mi amor.
Pues si lo tengo es porque tú me lo diste. Amén

Reflexiones

Reflexiones

Sunday, September 17, 2017

Preparando el Acero

Se cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena 
de excesos, decidió entregar su alma a Dios.
Durante muchos años trabajó con ahínco, 
practicó la caridad, pero, a pesar de toda 
su dedicación, nada perecía andar bien en su vida,
muy por el contrario sus problemas y sus 
deudas se acumulaban día a día.
Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba, 
y que sentía compasión por su situación difícil, 
le comentó: "Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar. 
No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado".
El herrero le explicó a su amigo que cuando le 
llegaba una pieza de acero y que debía convertirla 
en una hermosa espada, ésta debía pasar por un 
extremado calor para que se ablande, luego debía 
martillarlo con gran fuerza para darle la forma que 
él deseara y, finalmente debía colocar esa pieza 
de acero en agua fría para que mantuviese esa 
forma a la que había llegado.


El herrero hizo una larga pausa, y siguió: 
"A veces, el acero que llega a mis manos no 
logra soportar este tratamiento
El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras. 
En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de hierro viejo que ves a la entrada de mi herrería".

VDescubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778
Post a Comment